SE IDENTIFICARON LOS RESTOS DE ANGELA AUAD
TAMBIEN SERA SEPULTADA EN LA IGLESIA SANTA CRUZ
Y HOMENAJEADA EL 25 DE SETIEMBRE del 2005
El 15 de setiembre se confirmó que uno de los restos rescatado del cementerio de General Lavalle corresponde a Angela Auad, secuestrada por Alfredo Astiz el 8 de diciembre de 1977 en la Iglesia Santa Cruz junto al grupo de Madres y familiares.
Por decisión de su familia, Angela Auad será sepultada junto con sor Léonie Duquet en los jardines de la Iglesia Santa Cruz, donde ya descansan las primeras Madres de Plaza de Mayo.
Angela Auad nació en Jujuy el 19 de febrero de 1945. En sus años de universitaria en Tucumán fue arrestada en octubre del 74 y liberada a mediados de 1975 en Buenos Aires. Como su marido Roberto estaba preso en el Chaco, Angela tomó contacto con los Familiares y las Madres de Plaza de Mayo y fue secuestrada el 8 de diciembre del 77.
Léonie Duquet, nacida en Francia pero que dedicó todas sus energías y su amor a los más necesitados de la Argentina, fue secuestrada por un equipo de tareas al mando de Alfredo Astiz el 10 de diciembre de 1977, dos días después del secuestro de Alice Domón y de un grupo de Madres y familiares reunido en la Iglesia de Santa Cruz.
Para recordar a Léonie Duquet, a Alice Domon y a Angela Auad se realizará una ceremonia en la Iglesia de Santa Cruz (Gral. Urquiza y Estados Unidos, Capital) el domingo 25 de setiembre a las 16 horas.
Tras 28 años de silencio e incertidumbre, la valiosa tarea del Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) permitió identificar de entre tumbas NN del cementerio bonaerense de General Lavalle a Angela Auad y a la Hermana Léonie.
El homenaje del 25 de setiembre quiere no sólo recordar el martirio de las dos religiosas y de Auad, llevadas al campo de tortura de la ESMA y tiradas vivas al mar desde aviones militares, sino especialmente sus vidas a través de sus acciones y también del sentido recuerdo de quienes las han conocido.
Participan y adhieren numerosas organizaciones sociales, religiosas y de derechos humanos.
Comisión de Homenaje a las Hermanas Léonie Duquet y Alice Domon y a Angela Auad
Los restos de una de las fundadoras de las Madres de Plaza de Mayo, Azucena Villaflor, fueron hallados en un cementerio de Argentina 28 años después de que la mujer fuera arrojada al mar en los "vuelos de la muerte" de la dictadura
Un equipo de antropología forense confirmó hoy que, junto con el de Villaflor, fueron encontrados los cadáveres de María Eugenia Ponce y de Esther Ballestrino de Careaga, otras dos Madres desaparecidas en el último régimen militar (1976-1983)
Ana María Careaga, hija de Esther Ballestrino de Careaga, afirmó que es la primera vez que "se recuperan cuerpos del mar, se los identifica y se los vincula claramente" con la represión ilegal
"Nuestras madres no pudieron vencer a la muerte, pero eran tan obstinadas que sí pudieron vencer al olvido. Volvieron con el mar, para seguir luchando por nosotros", dijo en una rueda de prensa, flanqueada por sus hermanos y por los hijos de las otras mujeres
Los restos, según precisó el antropólogo Carlos Somigliana, fueron desenterrados a finales del año pasado en el cementerio de la localidad de General Lavalle, a unos 300 kilómetros al sur de la capital argentina, e identificados en base a análisis genéticos
En abril de 1977, mientras esperaba reunirse con el secretario de un vicario castrense, Azucena Villaflor, que por entonces tenía 53 años, pronunció la frase que meses después significaría su sentencia de muerte
"Solas no vamos a lograr nada. ¿Por qué no vamos todas a la Plaza de Mayo? Cuando vea que somos muchas, (el dictador Jorge) Videla tendrá que recibirnos", sugirió la mujer a otras que, como ella, sufrían por la inexplicable desaparición de sus hijos
El 30 de abril de ese año, con pañuelos blancos en la cabeza, catorce madres hermanadas por el dolor y la angustia se reunieron por primera vez en la histórica Plaza de Mayo, frente a la sede del Gobierno argentino, para reclamar información a las autoridades
Como la dictadura prohibía las reuniones en lugares públicos, la policía les obligó a circular, por lo que se vieron obligadas a dar vueltas alrededor de un monumento instalado en medio de la plaza, en una ronda que las ha identificado en Argentina y en el mundo
En el grupo se infiltró al poco tiempo el marino Alfredo Astiz, quien con el falso nombre de Gustavo Niño se hacía pasar por hermano de un desaparecido y fue paulatinamente ganándose la confianza de las Madres
María Eugenia Ponce y de Esther Ballestrino de Careaga fueron secuestradas junto a una decena de personas, entre ellas las monjas francesas Alice Domon y Leonie Duquet, el 8 de diciembre de 1977, en las puertas de una iglesia donde las Madres solían reunirse
A pocas cuadras de su casa de las afueras de Buenos Aires, Azucena Villaflor corrió la misma suerte dos días después
Las tres Madres fueron trasladadas a la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA), la más cruenta de las cárceles de la dictadura, y tras ser torturadas durante algunos días fueron arrojadas vivas al Atlántico en los tristemente célebres "vuelos de la muerte"
A finales de diciembre de 1977 sus cuerpos fueron apareciendo en las playas del balneario de Santa Teresita, desde donde fueron conducidos al cementerio de la vecina localidad de General Lavalle y enterrados como "NN"
Aída Sarti, integrante de las Madres de Plaza de Mayo y testigo de los secuestros de sus compañeras, calificó hoy de "mártires" a las tres mujeres identificadas y sumida en llanto se manifestó dispuesta a continuar la lucha comenzada hace casi tres décadas
"Mientras vivamos pediremos justicia", agregó María del Rosario Cerrutti, quien recordó la reciente anulación judicial de las "leyes del perdón" que beneficiaron a implicados en delitos de represión en el gobierno militar
También pidió la misma medida para los indultos concedidos a los jerarcas de la dictadura a comienzos de la década pasada
Por este caso, Astiz y varios de sus camaradas de la ESMA están procesados con prisión preventiva, que cumplen en una base naval
En 1990, el apodado "ángel de la muerte" fue condenado en ausencia a cadena perpetua por un tribunal francés por la desaparición de las monjas Domon y Duquet
Según datos oficiales, 18.000 personas desaparecieron en Argentina en la dictadura, aunque organismos de derechos humanos elevan la cifra a 30.000. EFE cw/hd/ar
Buenos Aires, 8 jul (EFE).-
CONO SUR
Gustavo Vaca Narvaja
Los pequeños héroes siempre estaban dispuestos a responder al llamado de cualquier animal o vecino súbitamente amenazado por monstruos o enemigos. Todo era solidario en la solitaria comarca. No existía el dinero y entre ellos reinaba la paz, a la cual consideraban uno de los más preciados privilegios.
(…)
HUGO VACA NARVAJA, padre.
El 10 de marzo de 1976 se lo llevaron y desapareció hasta el día de hoy. Fue secuestrado una madrugada de nuestra propia casa, en la apacible Villa Warcalde, a medio vestir. Encapuchados muy disciplinados lo encañonaron, lo golpearon, le taparon la cabeza con una bolsa y lo empujaron violentamente dentro del baúl de un Falcon que partió velozmente. Desapareció sin dejar rastro ni huella alguna, como una hoja arrancada por el viento. En vez de aire, respiramos pura angustia. ¿Por qué, para qué? Nunca se supo su destino. Tampoco nada acerca de su calvario.
(…)
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