MEMORIA Y RESISTENCIA DE LOS PRESOS POLITICOS
DURANTE EL TERRORISMO DE ESTADO EN ARGENTINA

Memoria-resistencia
documentos-biblioteca
búsquedaenlaces

Política de destrucción física y psíquica de los presos políticos...


La política de aniquilamiento psíquico y físico de los presos políticos durante la dictadura argentina no fue resultado de la casualidad ni provocada por "excesos" individuales, como trató de justificar el régimen. Esa política de aniquilamiento fue implementada cuidadosa y alevosamente, con instrucciones precisas --válidas para todas las cárceles-- y ejecutores especialmente entrenados para llevarlas a cabo. Existen documentos que lo prueban y que son publicados en esta página.

La destrucción física a la que aludimos no se agota con los casi 70 fusilamientos ocurridos dentro de las prisiones, disfrazados de intento de fuga, ni el del compañero asesinado delante de nosotros con una pistola, ni el del compañero que murió estaqueado (sin dejar de putear a sus verdugos) ni el de los compañeros muertos a causa de palizas, ni los de los compañeros que murieron por falta de atención médica, ni los de los pocos compañeros que prefirieron el suicidio a la muerte en vida, ni los de los de los 157 compañeros a disposición del PEN que fueron secuestrados mediante simulacros de puesta en libertad. (Son cerca de 250 los compañeros que fueron asesinados en las cárceles o continúan detenidos-desaparecidos). Nos estamos refiriendo también a los miles de presos políticos que pagaron con el quebrantamiento de su salud su reclusión en las cárceles del régimen y su sometimiento a torturas, alimentación deficiente y desatención médica.

No pocos de estos compañeros que alcanzaron a recobrar la libertad, debieron soportar secuelas de aquel maltrato,  pagando de ese modo los crueles delirios de quienes diseñaron y ejecutaron el mayor plan de eliminación masiva sistemática que ha tenido lugar en la historia de América Latina.

Y además de la destruccion fisica los genocidas pusieron en marcha un plan de destrucción psíquica que incluía el aislamiento entre los presos y con sus familias, el estímulo de la división entre los propios presos, la restricción de toda actividad intelectual, las mil y una forma de humillación, la prohibición de todo derecho, aun los más elementales. El propósito de este plan era evidente: los que se salvaran de la muerte no debían salvarse de la locura. El aniquilamiento por otros medios.

Y hay que decir que si la dureza del trato fue debilitándose con el paso de los años, se debió a que la resistencia dentro de las cárceles y la presión por nuestra libertad fuera de ellas, fue en continuo aumento.

Una de las funciones de esta página será, precisamente, ir contando las experiencias vividas en las distintas cárceles, relatadas por quienes fueron los protagonistas, hasta sus más minimos detalles. Y, en especial, los modos de resistencia utilizados y los resultados de esa resistencia.


powered by the open source CMS BolinOS